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Barskunes

Etnonimia

Por todo el Alto Pirenneo, desde las proximidades del Mediterráneo por el Este hasta penetrar en el País Vasco por el Oeste, emplazadas en los valles superiores – unas veces estrechos y recónditos, otras más amplios y manifiestos, pero siempre cubiertos de un rico manto de finísima hierba – encontramos un elemento etnológico de gran interés, por lo que viene siendo estudiado (excavaciones incluídas) e interpretado recientemente por diversos científicos y entidades: nos referimos a “las cabañas de pastor de los valles altos”, que nos van a hablar de una nueva profesión u oficio (el de pastor), realizado en unas condiciones muy especiales. Dejemos constancia aquí de una característica común a todos estos valles: el verde intenso, fresco, lujuriante en ciertos momentos, como ya pudimos expresar al estudiar el topónimo Ardonés (¡Qué plleta tan verde! o La plleta verde) estudiado en el capítulo XXVI de mi obra De Ribagorza a Tartesos.

Estas cabañas de pastor constituyen una unidad funcional bastante compleja que debió estar operativa gran parte del año, excepción hecha del período de máximo rigor climático, previamente al cual los rebaños serían conducidos a pastos más bajos propios para la invernada. Recordemos también, a este respecto, el topónimo Miargüeles (m-iartze-gu-elez, “la otoñada de nuestros rebaños), junto al pueblo de Grist (Eriste), pastizal enclavado a altura muy inferior a la de la notoria y feraz, para los ganados, Montaña de Grist. Los elementos que debían componer aquella complejidad serían los siguientes:

1. La morada o refugio del pastor. Consiste en una habitación cubierta en la que, indefectiblemente, se hallaba el fuego u hogar bajo para cocinar y calentar, y la cama o camastro del pastor. Era normal encontrar asimismo un pequeño espacio para despensa de los alimentos (agua, pan, harina, sal, legumbres, salazones, ahumados,etc.); otro para ropas y calzado y, finalmente, los ocupados por útiles y herramientas indispensables.

2. El corral del ganado, principalmente ovino aunque también, en ocasiones, bovino, Formado por altos muros de mampostería para impedir la entrada de lobos y osos, tenía siempre en la cubierta de maderos con ramas o lajas el punto más débil por el que se iniciaba su ruina.

3. Una o más dependencias anexas, comunicadas con el corral, la primera de las cuales era la sala o cuarto de ordeño. Separada o no de ésta se encontraba la de elaboración de quesos e, igualmente , la de maduración o curado.

En determinadas zonas esencialmente ganaderas, estas cabañas proliferaron con gran intensidad y resulta fácil deducir que el pastoreo fue la actividad principal si no única de la población, hasta el punto que dieron carácter y hasta nombre (etnónimo) a todo un pueblo y a cada uno de sus componentes. Este es el caso de los BARSKUNES (bascunes, bascones, vascos). Pero ante un hecho tan debatido como el origen de los vascos, conviene proceder con mucha cautela.

En diversas ocasiones me he referido a la confianza que merecen al estudioso las inscripciones monetales. Son acuñadas tras un estudio detenido de su configuración en el anverso y reverso: merecen la aceptación de toda la junta de gobierno del pueblo o ciudad: constituye un hecho duradero en el tiempo, solemne y de cierta trascendencia; se utilizan metales preciosos (oro y plata) o de cierto valor (bronce, cobre). En estas condiciones, no es imaginable un error o descuido en la grabación que implique defecto, nada menos, que en el nombre del pueblo o de la ceca. Por ello, las monedas ibéricas que reproducidas al inicio constituyen un documento auténtico de la máxima fiabilidad, en las que debemos observar una circunstancia muy especial. Mientras que en las tres primeras (tienen aspecto de ser las más antiguas y toscas) la lectura es BARSKUNES, en las siguientes se ha perdido la R de la primera sílaba. La explicación más plausible y, quizá, la única coherente que se me alcanza, radica en que los grabadores prescindieron deliberadamente de tal consonante, adaptándose a la pronunciación usual que habría simplificado el grupo consonántico –rsk- en –sk-. Y ello, que para los autores debió de tener escasa importancia, ha constituido para los estudiosos de la etnonimia una dificultas insalvable: baskunes no solo ha resultado hermético sino que ha sido motejado de “celta”.

A). Trascripción.

BA(PA)-R-Z-GU(KU)-N-E-S

B). Secuencia.

BARZKUNES

C). Lectura.

(I)b(ar) arzkun ez(e).

D), Análisis morfológico.

Ibar: n.: valle, distrito.

arzkun: n.: choza o cabaña de pastor.

eze: adj.: verde.

E). Análisis fonético.

1. (I)bar presenta aféresis de vocal inicial silábica.

2. Ib(ar)-arzkun es una acomodación especial: haplología de –ar-, repetido e inmediato.

3. barzkun-eze es una yuxtaposición necesaria.

4. ez(e) muestra caída de la vocal átona final.

5. Pronunciación, por dos veces, de la fricativa interdental sorda como apicoalveolar sorda.

F). Traducción literal.

“Los valles verdes de las cabañas de pastor”

G). Traducción propia.

La traducción literal anterior describía a la tierra o distrito diferenciado por las cabañas y la actividad que implicaban. Trocando el sujeto a complemento y éste a sujeto tendríamos “Las cabañas de pastor de los valles verdes”. Pero si hacemos referencia al etnónimo BARZKUNES, la traducción obligada y propia será:

“Los pastores de las cabañas de los valles verdes”.


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© Bienvenido Mascaray bmascaray@yahoo.es

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