El Cogul es un pequeño municipio de la comarca de Las Garrigas, Lérida, bien conocido por el yacimiento arqueológico que atesora. De él dice la Enciclopedia General de España lo siguiente: “En el lugar llamado Roca de los Moros se encontraron las pinturas rupestres de Cogul; situadas en un abrigo, contienen pinturas de estilo levantino (Epipaleolítico); fueron descubiertas en 1.907 por Ceferí Rocafort; en ellas aparecen dibujadas en rojo y negro unas 45 figuras humanas y animales (toros, cabras, ciervos) agrupadas en escenas, de las que destaca la llamada “danza fálica” en la que aparecen representadas un grupo de nueve mujeres alrededor de un hombre desnudo; las mujeres están ataviadas con largas faldas y mantienen el torso desnudo; rodeando la escena existen figuras dispersas de ciervos, toros y cazadores que parecen pertenecer a una etapa posterior. Se ha aludido a la posibilidad de que fuera un santuario con perduración como lugar sagrado durante siglos, así se explicaría tanta superposición de figuras como la existencia de inscripciones ibéricas y latinas; fueron declaradas Monumento Histórico-Artístico el 25-IV-1.924″.
La voz ibérica KOGO vale por “corona” en su acepción de terreno elevado, cima de una colina, lejos del valor “cerro” y, menos, “montaña”. En ella se abre un abrigo o resguardo, naturalmente oscuro o sombrío. Precisamente oscuro o sombrío se dice en lengua ibérica ULUN. Por tanto, KOGO + ULUN > KOG(o)ULUN con elipsis al final del primer término. En KOGULUN se presenta la haplología KOGUL(u)N y, necesariamente, el enmudecimiento de la consonante final: KOGUL(n). La traducción literal será “el oscuro o lugar sombrio de la corona”, más propiamente “el abrigo de la colina”.
